En una yegua de 5 años se aprecia un cambio de coloración del tejido adiposo. Éste presenta una coloración pardusca tanto a nivel subcutáneo como la grasa visceral (ver figuras 1 y 2).

La sospecha de los inspectores es una xantomatosis. En medicina veterinaria este término hace referencia a un tipo de degeneración de las fibras musculares, también llamada lipofuscinosis, donde se aprecia un depósito de pigmento de lipofuscina en las células musculares que le da una coloración marronácea-pardusca. En medicina humana, en cambio, la xantomatosis hace referencia a la aparición de xantomas o depósitos (nodulares) de tejido adiposo, ricos en colesterol y células espumosas. Este último cuadro también se describe en aves.

En el caso que nos ocupa, histológicamente en el tejido adiposo se observa depósito de pigmento en forma de estructuras esféricas de tamaño y coloración variable (ver figuras 3, 4 y 5) entre los adipocitos de aspecto normal. Estas estructuras se encuentran, muy probablemente, en el interior de células fagocitarias, aunque no se puede discernir con claridad. No se aprecia necrosis de la grasa ni presencia de lesiones inflamatorias. El tejido conjuntivo presenta en algún punto una coloración basófila con pequeños depósitos de calcio e inflamación leve. Las células musculares no presentan alteraciones.

El aspecto microscópico de la lesión hace pensar en un pigmento de desgaste, tipo lipofuscina o ceroide, que podría ser consecuencia de una degeneración del tejido adiposo. En este sentido la lesión se podría clasificar como una lipodistrofia.

Para intentar caracterizarla se realizó una tinción de PAS que no tiñó los glóbulos (normalmente la lipofuscina es PAS +).

El tejido adiposo presentaba una coloración pardusca. En la imagen se evidencia en la grasa epicárdica.

El tejido adiposo presentaba una coloración pardusca. En la imagen se evidencia en la grasa epicárdica.

En la sección se puede apreciar que la coloración afecta a todo el espesor del tejido adiposo.

En la sección se puede apreciar que la coloración afecta a todo el espesor del tejido adiposo.

Los depósitos de pigmento se podían observar entre las células normales del tejido adiposo.

Los depósitos de pigmento se podían observar entre las células normales del tejido adiposo.

Microscópicamente se aprecia esta imagen: cúmulos de pigmentos, probablemente en el interior de células fagocitarias, entre adipocitos de aspecto normal.

Microscópicamente se aprecia esta imagen: cúmulos de pigmentos, probablemente en el interior de células fagocitarias, entre adipocitos de aspecto normal.

No se aprecia necrosis de la grasa ni inflamación. Las gotículas presentan coloración variada entre marrón, ocre y anaranjado.

No se aprecia necrosis de la grasa ni inflamación. Las gotículas presentan coloración variada entre marrón, ocre y anaranjado.