Desde que se publicó el Caso del cerdo rojo hemos recibido múltiples consultas sobre el origen de lesiones rojizas en la piel de canales de cerdo.

A menudo, estas lesiones van acompañadas de alteraciones de los nódulos linfáticos que pueden indicar que nos encontramos ante un proceso sistémico. Ya se trataron en una entrada anterior las causas de linfadenopatía.

En esta entrada queremos discutir las causas que pueden explicar la presencia de lesiones rojizas en la piel y discutir algunos de los últimos casos.

 1) Enfermedades que provoquen lesiones inflamatorias (eritematosas y / o hemorrágicas) en la piel

Cada una puede presentar patrones y localización más o menos identificables . Y si hay hemorragias en la dermis también se puede observar reabsorción de sangre a los nódulos linfáticos.

 2) Causas que provoquen una diátesis hemorrágica en el animal Intoxicación por anticoagulantes (warfarina, por ejemplo, del veneno para roedores), trombocitopenia, déficit de vitamina K, toxicidad por cobre, zinc, etc …
 3) Traumatismos Como consecuencia de peleas, arañazos o golpes durante el transporte de los animales.
 4) Respuesta al estrés  Los cerdos responden de forma peculiar al estrés durante el manejo. Un manejo deficiente o una sobreexcitación pueden causar hiperemia y también la aparición hiperaguda de hemorragias / reabsorción de sangre a los linfonodos así como lesiones eritematosas en la piel y subcutis, que hay que diferenciar de lesiones asociadas a septicemia o viremia.
 5) Problemas en el manejo de las canales  Una falta de sangrado antes del escaldado (Figura 2) o un sangrado incompleto podría dar imágenes de congestión intensa (tanto en piel como vísceras), especialmente en las partes más declives de la canal. Pero en estos casos los linfonodos deberían tener una apariencia normal.

Hay que contemplar la posibilidad de que un animal entre aturdido, pero no muerto al escaldado y esto provoque una reacción hiperèmica periférica frente al calor. Esta ultima situación se puede comprobar mirando si hay presencia de liquido de escaldado en el interior de los pulmones.

Añadir que los artefactos que genera el escaldado en la piel hacen que sea prácticamente imposible observar las lesiones (ver figura 5). Por tanto, siempre que sea posible, si las lesiones se observan en el examen antemortem habría que intentar tomar muestras previo al escaldado.

Figura 1. En este caso se detectó la alteración durante el examen ante mortem. En el examen post mortem, en cambio, no se observaron cambios patológicos. No se trataba pues de un verdadero eritema y podía limitarse a una congestión o hiperemia activa fisiológica. Posibles causas: peleas, estrés, ejercicio / actividad intensa, calor excesivo o problemas circulatorios (como una presión sanguínea aumentada debido a una cardiopatía) ...

Figura 1. En este caso se detectó la alteración durante el examen ante mortem. En el examen post mortem, en cambio, no se observaron cambios patológicos. No se trataba pues de un verdadero eritema y podía limitarse a una congestión o hiperemia activa fisiológica. Posibles causas: peleas, estrés, ejercicio/actividad intensa, calor excesivo o problemas circulatorios (como una presión sanguínea aumentada debido a una cardiopatía)…

Figura 2: Este caso corresponde a un animal que no fue desangrado después del aturdimiento. Se puede observar que la sangre, por gravedad, se acumula en la mitad anterior de la canal. A. Imagen tomada 30 minutos después del sacrificio. B. Durante el eviscerado se puede observar que las vísceras están más enrojecidas que en el resto de las canales. C. En el punto de inspección post-mortem, ~ 45 minutos después del sacrificio. La acumulación de sangre da una coloración rojiza en la piel de la mitad anterior de la canal.

Figura 2: Este caso corresponde a un animal que no fue desangrado después del aturdimiento. Se puede observar que la sangre, por gravedad, se acumula en la mitad anterior de la canal. A. Imagen tomada 30 minutos después del sacrificio. B. Durante el eviscerado se puede observar que las vísceras están más enrojecidas que en el resto de las canales. C. En el punto de inspección post-mortem, ~ 45 minutos después del sacrificio. La acumulación de sangre da una coloración rojiza en la piel de la mitad anterior de la canal. L’acumulació de sang dóna una coloració vermellosa a la pell de la meitat anterior de la canal.

Figura 3. El estudio histopatológico de este caso determinó que el enrojecimiento de los nódulos linfáticos se debía a la reabsorción de sangre extravasada y, por tanto consecuencia de procesos que han provocado hemorragias al animal vivo. Se descarta que los linfonodos presentaran lesiones de enfermedades como la PPA o PPC, entre otros, que pueden dar hemorragias y necrosis folicular a los nódulos linfáticos. En cualquier caso se habrían observado lesiones en mayor número de canales.

Figura 3. El estudio histopatológico de este caso determinó que el enrojecimiento de los nódulos linfáticos se debía a la reabsorción de sangre extravasada y, por tanto consecuencia de procesos que han provocado hemorragias al animal vivo. Se descarta que los linfonodos presentaran lesiones de enfermedades como la PPA o PPC, entre otros, que pueden dar hemorragias y necrosis folicular a los nódulos linfáticos. En cualquier caso se habrían observado lesiones en mayor número de canales.

Figura 4: En este caso el estudio histopatológico reveló evidencias de hemorragias en la dermis y, por tanto, indicativas de un proceso patológico o un traumatismo. El corazón, aunque microscópicamente no presentaba alteraciones, tenía hipertrofia del ventrículo izquierdo. Esto podría estar causado por un retorno venoso insuficiente que también explicaría la congestión observada en el hígado y, en última instancia, una mayor predisposición a presentar hiperemia en la piel. No se observaron lesiones en las vísceras que indicaran la presencia de otras posibles etiologías (virus, bacterias ...). Como siempre, los artefactos de escaldado de la dermis no permitieron descartar procesos que afectan a las capas más superficiales de la piel.

Figura 4: En este caso el estudio histopatológico reveló evidencias de hemorragias en la dermis y, por tanto, indicativas de un proceso patológico o un traumatismo. El corazón, aunque microscópicamente no presentaba alteraciones, tenía hipertrofia del ventrículo izquierdo. Esto podría estar causado por un retorno venoso insuficiente que también explicaría la congestión observada en el hígado y, en última instancia, una mayor predisposición a presentar hiperemia en la piel. No se observaron lesiones en las vísceras que indicaran la presencia de otras posibles etiologías (virus, bacterias …). Como siempre, los artefactos de escaldado de la dermis no permitieron descartar procesos que afectan a las capas más superficiales de la piel.

Figura 5: Imagen histológica de la piel de canal cerdo que muestra los artefactos generados por el escaldado. A. Piel procesada antes del escaldado donde se pueden distinguir claramente todas las estructuras cutáneas. B y C: Diferentes grados de artefacto de la piel debido al escaldado donde se puede observar coagulación de las estructuras cutáneas que impide una correcta valoración de la muestra.

Figura 5: Imagen histológica de la piel de canal cerdo que muestra los artefactos generados por el escaldado. A. Piel procesada antes del escaldado donde se pueden distinguir claramente todas las estructuras cutáneas. B y C: Diferentes grados de artefacto de la piel debido al escaldado donde se puede observar coagulación de las estructuras cutáneas que impide una correcta valoración de la muestra.