En este blog hemos visto anteriormente casos de canales con lesiones tuberculosas en las especies bovina, caprina y en jabalís. En esta entrada queremos mostrar imágenes de lesiones tuberculosas en la especie ovina.

Los ovinos, pese a ser susceptibles a la infección por micobacterias causantes de la tuberculosis (complejo Mycobacterium tuberculosis) todos ellos zoonóticos (pueden causar tuberculosis en humanos), no están incluidos en el plan de erradicación de la tuberculosis bovina y no se someten a pruebas rutinarias de control. Por lo tanto, la inspección en el matadero se convierte en una herramienta clave para detectar brotes de esta enfermedad en la especie ovina.

Recientemente se ha publicado este caso en que se demostraba transmisión de tuberculosis entre cabras y ovejas de una misma explotación, reforzando la idea de que hay que tener estas especies de pequeños rumiantes en cuenta como reservorios domésticos de la tuberculosis.

 

Lesiones granulomatosas en nódulos linfáticos mediastínicos de una oveja. Se aisló Mycobacterium caprae de las lesiones.

 

Las lesiones estaban endurecidas y crepitaban al corte (mineralización).

 

El bazo también presentaba lesiones granulomatosas.

 

Lesiones granulomatosas subpleurales de tuberculosis en el pulmón de una oveja (infección experimental con Mycobacterum caprae realizada en el IRTA-CReSA).

 

El principal diagnóstico diferencial cuando encontramos lesiones caseificantes en los nódulos linfáticos de una canal de oveja es la pseudotuberculosis, conocida también como «linfadenitis caseosa» causada por Corynebacterium pseudotuberculosis. Estas lesiones suelen estar bien encapsuladas y el caseum presenta un característico aspecto en capas concéntricas que no se suele observar en la Tuberculosis, en estos casos, sin embargo, también hay que descartar que se trate de lesiones tuberculosas. Pueden ver más imágenes en el archivo de imágenes del SDPV.