En una partida de corderos menores de 12 meses se observan lesiones blanquecinas renales en un 20% de los animales.

Histológicamente la lesión corresponde a una nefritis intersticial multifocal subaguda-crónica de intensidad moderada y a una pielonefritis crónica. Se trata, muy probablemente, de la cronificación de una nefritis purulenta (de origen bacteriano) aunque histológicamente no se puede confirmar.

En el cultivo microbiológico no se pudo aislar ningún agente infeccioso, probablemente debido a la cronicidad de la lesión o bien a la posibilidad de que los animales hubieran sido tratados con algún fármaco antimicrobiano.

Las nefritis pueden ser:

  • Hematógena: como en el caso de una infección por adenovirus o como consecuencia de bacteriemias, por ejemplo para E. Coli, Salmonella y Brucella pueden dar lesiones similares.
  • Urógenas: en este caso están asociadas a pielonefritis y el origen pueden ser infecciones bacterianas urinarias ascendentes como las causadas por E. Coli, Staphylococcus, Proteus, Pseudomonas o Corynebacterium renale.
Manchas blanquecinas que profundizan en el parénquima.

Manchas blanquecinas que profundizan en el parénquima.