En una canal de cerdo, hembra de 2 años de edad, se aprecian múltiples nódulos blanquecinos endurecidos en el hígado y también en los nódulos linfáticos mesentéricos. Son de consistencia moderadamente endurecida y, al corte, muestran una coloración rosácea, con el margen blanquecino.

Los inspectores que remiten el caso inmediatamente sospechan de una neoplasia de origen linfoide y nos hacen llegar muestras fijadas en formol para confirmar el diagnóstico.

Debemos confesar que todos los patólogos del SESC estuvimos de acuerdo con el diagnóstico de los inspectores, y nos cogió por sorpresa lo que vimos en el microscopio …

Histológicamente, las masas del hígado y los nódulos mesentéricos, estaban formadas por abundante tejido fibroso, indicador de la cronicidad de la lesión, con un infiltrado inflamatorio granulomatoso con abundantes leucocitos polimorfonucleares eosinófilos y células gigantes multinucleadas originadas por la presencia de hifas fúngicas. Se trata por tanto de una hepatitis y linfadenitis crónica fúngica.

Se trata de una lesión de aparición poco frecuente y muy probablemente causada por hongos de la clase de los zigomicetos (entre los que encontramos géneros como Mucor, Cunninghamella o Rhizopus, entre otros). Estos hongos se encuentran en el ambiente y pueden entrar a través de heridas, no se trata de una enfermedad contagiosa. En este caso, la afectación de los nódulos linfáticos mesentéricos sugiere una posible entrada por via digestiva. La enfermedad que causan se llama zigomicosis o mucormicosis. Al no disponer de tejido fresco, no hemos podido intentar cultivar y caracterizar el hongo causante de la lesión.

En el diferencial de esta lesión, a parte de neoplasia, también se tendria que tener en cuenta otros agentes que provoquen inflamación granulomatosa como micobacterias y parásitos aunque que, macroscópicamente, suelen tener un aspecteo diferente.

Múltiples nódulos blanquecinos en el parénquima hepático.

Múltiples nódulos blanquecinos en el parénquima hepático.

Algunos nódulos linfáticos abdominales también estaban aumentados de tamaño.

Algunos nódulos linfáticos abdominales también estaban aumentados de tamaño.

Detalle de las lesiones una vez cortadas, la superficie interna era de color rosado, con los márgenes blancos.

Detalle de las lesiones una vez cortadas, la superficie interna era de color rosado, con los márgenes blancos.

Tinción de hematoxilina y eosina. A Tejido hepático comprimido (a la izquierda) con un fragmento de nódulo constituido por abundante tejido fibroso e infiltrado inflamatorio mixto. B Detalle del infiltrado inflamatorio rico en macrófagos, células gigantes multinucleadas y leucocitos polimorfonucleares eosinófilos. C y D. Presencia de hifas fúngicas de pared fina, ramificadas, rodeadas de células inflamatorias.

Tinción de hematoxilina y eosina. A Tejido hepático comprimido (a la izquierda) con un fragmento de nódulo constituido por abundante tejido fibroso e infiltrado inflamatorio mixto. B Detalle del infiltrado inflamatorio rico en macrófagos, células gigantes multinucleadas y leucocitos polimorfonucleares eosinófilos. C y D. Presencia de hifas fúngicas de pared fina, ramificadas, rodeadas de células inflamatorias.

Tinción de Grocott. A y C: La tinción de Grocott impregna de color negro las finas paredes de las hifas fúngicas. B: Fragmentos de hifas fúngicas fagocitadas por una célula gigante multinucleada. D: En esta imagen se puede observar que las hifas son septadas.

Tinción de Grocott. A, C y D: La tinción de Grocott impregna de color negro las finas paredes de las hifas fúngicas. B: Fragmentos de hifas fúngicas fagocitadas por una célula gigante multinucleada.