En una misma semana recibimos dos sospechas de Cisticercosis bovina por lesiones musculares observadas en dos bovinos de procedencias geográficas diferentes.

El primer caso se trataba de una vaca cruzada de 14 años en la que se observó una lesión única, nodular, blanquecina en el músculo masetero.

Figura 1: Lesión nodular blanquecina observada al seccionar el músculo masetero. Macroscópicamente es compatible con un granuloma por Cysticercus bovis.

 

El segundo se trataba de una vaca de 18 años, de raza mixta que presentaba lesiones en el esófago, el miocardio y en la musculatura pectoral. Todas ellas nodulares, blanquecinas y con un máximo de 10 mm de diámetro.

Figura 2: Dos lesiones nodulares blanquecinas en la pared del esófago. Estas lesiones visibles y ovaladas son características, macroscópicamente, de Sarcocystis spp. (Por ejemplo S.hirsuta, S.hominis o S.cruzi). La sospecha de cisticercosis tampoco se podía descartar.

 

Curiosamente en ninguno de los dos casos se confirmó la etiología parasitaria, se trataba en ambos casos de una neoplasia originada en las células que conforman la vaina de los nervios periféricos. Se trata de una neoplasia relativamente común en el ganado vacuno y que puede presentarse de forma multifocal.

Figura 3: A) Patrón característico de la neoplasia de vaina nerviosa periférica de la masa observada en el caso de la Figura 1. B) Histología del tumor mostrado en la figura 2. Se puede observar, en la periferia del tumor, restos del nervio (n) donde se ha originado el mismo