La Tuberculosis es una zoonosis causada por bacterias del complejo Mycobacterium tuberculosis. En Catalunya, en los últimos 5 años, los casos de tuberculosis en la especie bovina han disminuido bastante debido al programa que se está llevando a cabo para erradicar esta enfermedad.

En esta situación de baja prevalencia la vigilancia pasiva basada en detección de lesiones compatibles con tuberculosis en el matadero adquiere una importancia vital para detectar nuevos brotes de la enfermedad y poder controlarlos antes de que afecten a otros rebaños o a personas.

La tuberculosis presenta lesiones características que consisten en la presencia de granulomas, especialmente en los linfonodos respiratorios (ver figuras 1 y 2). Es, por tanto, necesario hacer un diagnóstico preciso de todas las lesiones granulomatosas que se observen en el matadero . El análisis laboratorial (histopatología, PCR, cultivo microbiológico) permitirá diferenciar si se trata de lesiones causadas por micobacterias o por otras etiologías que causan lesiones macroscópicamente muy similares como: hongos (ver figura 4), parásitos, algunas neoplasias, etc…

Cabe recordar que la tuberculosis no sólo afecta a la especie bovina, otras especies domésticas como la cabra también son susceptibles y se ha comprobado que pueden transmitir la enfermedad a rebaños bovinos. También hay que prestar atención a la presencia de lesiones en los reservorios salvajes, especialmente el jabalí es un reservorio de TBC en la Península Ibérica.

A continuación pueden ver imágenes de algunos casos llegados al SESC en los últimos meses.

Lesiones compatibles con tuberculosis en el linfonodos mediastínicos de un ternero.

Figura 1: Lesiones compatibles con tuberculosis en el linfonodos mediastínicos de un ternero.

Lesiones compatibles con tuberculosis en los linfonodos traqueobronquiales de tres cabras reproductoras.

Figura 2: Lesiones compatibles con tuberculosis en los linfonodos traqueobronquiales de tres cabras reproductoras.

Tuberculosis perlada en el rumen de una vaca de 8 años.

Figura 3: Tuberculosis perlada en el rumen de una vaca de 8 años.

Linfadenitis granulomatosa en el limfonodo mesentérico de un ternero de 9 meses. El estudio histopatológico evidenció que las lesiones eran causadas por hongos.

Figura 4: Linfadenitis granulomatosa en el limfonodo mesentérico de un ternero de 9 meses. El estudio histopatológico evidenció que las lesiones eran causadas por hongos.