De cabras, ovejas y tuberculosis

La tuberculosis es una de las enfermedades con las que trabajamos en el IRTA-CReSA. Lo podemos hacer porque disponemos de una unidad de biocontención de nivel 3 que nos permite trabajar directamente con los agentes infecciosos que causan la tuberculosis de forma segura. Las zoonosis como ésta, enfermedades que afectan a animales y personas, son también uno de los motivos que dan sentido a la existencia de un centro de investigación como el nuestro.
Ya hace años que colaboramos con el Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat de Cataluña en el programa de erradicación de la tuberculosis en el ganado vacuno. Año tras año vemos como van apareciendo nuevos brotes de tuberculosis en los rebaños de Catalunya, evidenciando que es una enfermedad muy difícil de controlar!

Con los años, ha ido quedado patente que esta dificultad radica en la necesidad de luchar en diferentes frentes. Así pues, mientras la normativa se concentra principalmente en las vacas, la tuberculosis no es ni mucho menos tan selectiva, ya que la podemos encontrar en la fauna silvestre, por ejemplo, en los jabalíes y también la podemos encontrar en animales domésticos como las ovejas y, sobre todo, en las cabras. ¡Por más que intentamos erradicar la enfermedad de las vacas mientras ésta siga estando presente en los jabalíes o las cabras no lo consegiuremos!

Así que uno de los objetivos que perseguimos los investigadores del IRTA-CReSA es el de desarrollar y validar herramientas que nos permitan luchar contra la tuberculosis en estos frentes. Una de ellas es la vacunación. En vacas la vacunación está prohibida ya que las pruebas de diagnóstico utilizadas hoy en día no permiten todavía diferenciar si un animal está infectado o está vacunado, y como todos los animales que dan un resultado positivo se tienen que sacrificar, no podemos vacunarlos. Pero con las cabras y las ovejas la normativa no es específica en esta materia y, por tanto, no existe esta prohibición expresa a la hora de poder vacunar.

A día de hoy, aunque hay un puñado de vacunas en desarrollo para luchar contra la tuberculosis, se trabaja en gran medida con la misma vacuna que se utiliza para las personas, la BCG, que es de hecho la única vacuna registrada para prevenir la tuberculosis humana. Hace ya tiempo os hablamos de los experimentos que hicimos en nuestro centro para probar si la BCG era segura y eficaz en cabras. Si bien esta vacuna no fue capaz de evitar la infección, sí permitía reducir significativamente la gravedad de las lesiones ayudando así a evitar que se extienda la infección en el animal y, por lo tanto, ayudando también a evitar la propagación de la enfermedad dentro del rebaño.

Ahora hemos dado un paso más y hemos probado la vacuna en un experimento realizado en una granja, simulando las condiciones reales de campo, una granja de cabras donde muchas de ellas (más de 3 de cada 4) estaban infectadas de tuberculosis. Cogimos un grupo de cabritos y vacunamos a la mitad de ellos, luego los mezclamos con el resto de animales de la granja para, tras un año y medio, comprobar si la vacuna tenía los efectos que ya habíamos demostrado experimentalmente y en condiciones controladas. Y, efectivamente, los resultados coincidieron. Demostrando así que la vacuna BCG es una herramienta a tener en cuenta.

Estos resultados se han publicado en libre acceso en la revista BMC Veterinary Research:  Field evaluation of the efficacy of Mycobacterium bovis BCG vaccine against tuberculosis in goats Enric Vidal, Claudia Arrieta-Villegas, Miriam Grasa, Irene Mercader, Mariano Domingo and Bernat Pérez de Val BMC Veterinary Research 2017 13:252

Por otro lado están las ovejas. Parece, o al menos siempre se ha dicho, que son más resistentes que las cabras a la hora de infectarse pero está claro que también pueden contraer la tuberculosis. Y esto en rebaños donde tengan vacas y ovejas juntas, o simplemente en pastos aprovechadas por ambas especies, esto puede suponer un problema. Así que, en colaboración con un centro de investigación de Asturias, el SERIDA, llevamos a cabo un estudio similar al que habíamos hecho inicialmente en cabras pero en ovejas para probar si la BCG era eficaz en esta especie. Además, introdujimos un nuevo elemento: una nueva vacuna inactivada, administrada por vía oral.

Una de las bondades de este estudio es que hemos utilizado el TAC para poder evaluar de la forma más objetiva posible el volumen de lesiones tuberculosas que tenían las ovejas en los pulmones y así poder comparar los animales no vacunados con las vacunados con BCG y con la nueva vacuna de administración oral llamada HIMB.

Imagen: PLoS ONE.

Las imágenes de los TACs hechos los pulmones hablan por sí solas, en blanco se pueden ver las lesiones tuberculosas. Los animales vacunados con BCG (fila del medio) tienen mucho menor volumen de lesiones que los controles no vacunados (arriba) o los vacunados con la vacuna inactivada administrada vía oral (HIMB, abajo). Los resultados de este experimento validan el uso de la BCG como herramienta de control de la tuberculosis en ovejas al tiempo que refuerzan el modelo de infección experimental para el estudio de futuros candidatos vacunales en la especie ovina. Desgraciadamente la administración oral de la vacuna inactivada no parece una opción viable, habrá que seguir investigando, posiblemente en su eficacia con otras vías de administració.

Este  estudio se ha publicado, también en libre acceso , en la revista PLoS ONEAssessment of BCG and inactivated Mycobacterium bovis vaccines in an experimental tuberculosis infection model in sheep Ana Balseiro , Raúl Altuzarra, Enric Vidal, Xavier Moll, Yvonne Espada, Iker A. Sevilla, Mariano Domingo, Joseba M. Garrido, Ramón A. Juste, Miguel Prieto, Bernat Pérez de Val Published: July 5, 2017https://doi.org/10.1371/journal.pone.0180546

Estos estudios han sido financiados por el Departamento de Agricultura Ganadería Pesca y Alimentación de la Generalitat de Cataluña y por los proyectos de investigación del MINECO AGL2012-36171 y del INIA RTA2014-0002-C02. El autor de la entrada agradece la revisión de la misma por parte del Dr. Bernat Pérez del Val. Foto de portada.

Conoce algo más al autor de este post:

Investigador del subprograma de malalties exòtiques. Laboratori PRIOCAT - SESC (Suport a Escorxadors) - Diagnòstic TBC. enric.vidal@irta.cat